Pedí verlo moliendo. Un video o una videollamada moliendo café, de fino a grueso. En un molino eléctrico, el motor tiene que arrancar sin esfuerzo y sin ruidos raros; en uno manual, la manija tiene que girar parejo.
Preguntá por las muelas. Tipo (planas o cónicas), diámetro y si son las originales o se reemplazaron. Las muelas se desgastan con el uso: un molino muy usado puede necesitar muelas nuevas, y el repuesto depende del modelo.
Probá la regulación. Tiene que moverse en todo su rango sin trabarse y sin juego. Si la regulación está dura o trabada, preguntá por qué antes de comprar.
Revisá el juego del eje. Con el molino vacío y desenchufado, el eje no tiene que moverse de costado: el juego lateral hace que la molienda salga despareja.
Mirá la placa. Si es eléctrico, confirmá voltaje y frecuencia (en Argentina, 220 V / 50 Hz).
Limpieza según el manual. Para limpiar las muelas, seguí las indicaciones del fabricante y hacelo siempre con el molino desenchufado. No uses agua en las muelas salvo que el manual lo indique.
Confirmá qué incluye. Tolva, dosificador o vaso, fuelle, herramientas de limpieza y caja original si te lo envían.